El otro día jugaba con mi madre a las cartas, y me enseñó un juego en el que le podías preguntar algo a las cartas y ellas te decían si eso que preguntabas ocurriría o no. Todo el mundo está siempre ansioso de saber qué pasará si... que ocurrirá si tal vez... y bueno, siempre se oyen las mismas dudas: "no sé qué camino tomar... ¿Éste será mi destino? ¿Qué me deparará el destino?". Yo digo que ese destino no existe y que esas personas nerviosas por saber su futuro me escuchen con atención.
Yo no creo en el destino, ya que un hecho es provocado por ciertos factores que, dependiendo de lo que uno haga, tendrá una finalidad u otra. El futuro no está ni escrito, ni tienes un camino que seguir, ni cosa parecida. Yo digo que esto del destino tiene que ver mucho con la religión y ahí sí que no me quiero meter.
Todos deseamos que nos vaya bien en la vida, que seamos felices y comamos perdices produciendo una extinción total de este pobre pájaro, pero ningún destino existe. Tu eliges tu destino, no el destino te dice a ti qué hacer. Recuerda que sólo se vive una vez, y no estamos tan libres de tiempo como para dejar que el destino "haga su trabajo". Haz lo que quieras, sé feliz y haz felices a los demás. O al menos no les jodas, como dice el señor Montealegre.
jueves, 25 de junio de 2015
Tú eliges dónde colocar los ladrillos de tu camino
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